Sensor termocrómico para la insulina

La insulina debe conservarse entre los 4-8ºC cuando ésta cerrada y hasta los 30ºC una vez abierta, es decir durante el uso del paciente. Hay diversos instrumentos para controlar la cadena de frío de este medicamento durante el transporte y la distribución, pero no hay nada que lo indique una vez que está en manos del consumidor poniendo en riesgo la salud de las personas insulino-dependientes.

Frente al problema de la pérdida de la cadena de frío de la insulina, Valentina está desarrollando un sensor termocrómico para detectar la variación de temperatura cuando se encuentra en uso. El sensor está basado en un material de síntesis propia, y tiene la característica de cambio de color irreversible.